El último sábado se casó una amiga mía y se me ocurrió hacerle unas galletitas dulces para que las ofrezca como bocaditos en su recepción, así que el miércoles con la ayuda de mi mamá comencé a hacerlas. Tenía la intención de hacer la masa en mi procesador de alimentos que no uso hace tiempo. Tenía todos los ingredientes listos cuando enchufé el procesador y no se movía para nada. Desenchufé y enchufé la máquina infinidad de veces, la moví de aquí para allá y nada, el pobre procesador se había malogrado.
Felizmente mi mamá me salvó y sacó su pequeño procesador, que tiene como 20 años y pudimos hacer la masa de las galletas, aunque en dos partes. Ahora mi procesador está en espera de ser revisado y ojalá pueda repararse ya que me costó bastante y me dejaba las masas perfectas. Si a esto le sumamos que hace unos días se quemó mi batidora y me dijeron que ya no tenía solución, ya se imaginarán como estoy sin mis máquinas que son como mis manos.
Dejando atrás estos problemillas , las galletas salieron muy ricas y aunque me falta practicar con la boquilla fueron un éxito.
INGREDIENTES
300 g. mantequilla a temperatura ambiente
250 g. azúcar en polvo
3 huevos
500 g. harina sin preparar
1/2 cucharadita esencia de vainilla
1 huevo para barnizar
GLASÉ
1 taza azúcar en polvo
jugo de limón cantidad necesaria
PREPARACIÓN
Batir la mantequilla (pueden hacerlo con batidora o con un procesador de alimentos) con el azúcar en polvo cernida hasta que doble su volumen.
Agregar los huevos uno a uno para evitar que la mantequilla se corte. Agregar la vainilla.
Echar la harina cerniéndola y mezclar todo hasta obtener una masa homogénea. No batir demasiado.
Envolver la masa en papel film y llevar a la refrigeradora por lo menos 2 horas o si es posible dejarla ahí toda la noche.
Sacar la masa de la refri y dividirla en dos partes iguales. Una de ellas estirarla con un rodillo y con moldes de galleta en forma de corazón cortar toda la masa y ponerla sobre una lata de hornear enmantequillada.
Guardar en la refrigeradora por 30 minutos.
Con la otra mitad de la masa hacer bolitas y colocarlas sobre otra lata de hornear y aplastarlas ligeramente.
Barnizar las masitas con el huevo y agregar un poco de ajonjolí sobre cada una de ellas.
Llevar esta lata también a la refri por 30 minutos.
Seguidamente llevar las latas al horno precalentado a 200° C una por una como yo hice o las dos a vez si les alcanza espacio, por aprox. 15 minutos o hasta que estén ligeramente doradas por el borde.
Para las galletas en forma de corazón hacer un glasé mezclando el azúcar impalpable y el jugo de limón en cantidad necesaria para que no queda tan aguado. Echar a una manga de repostería y decorar las galletitas. Pegar perlitas comestibles en el glasé.